*Narra
Dani*
Ayer ya
nos fuimos camino a Barcelona para la firma. Nadie lo sabía, así podríamos
salir tranquilos de la estación e ir rápido al hotel. Cuando llegamos eran las
14:00, así que fuimos a comer al hotel.
Carlos:
Tengo hambre.
Blas:
Pero si acabas de comer.
Carlos:
Pero no he comido postre.
Dani:
Al final vas a ponerte como una foca y van a dejar de quererte.
Carlos:
Habló aquí el cara bonita.
Álvaro:
¿Podéis dejar de discutir por un día?
Dani:
Sí, haremos el esfuerzo.
Blas:
En cuanto nos giremos, ya se estarán peleando.
Todos
menos David: Jajajaja
Dani:
David tío, ¿Qué te pasa?
David:
Nada…
Álvaro:
Claro y nosotros vamos y nos lo creemos.
David:
Voy a dormir la siesta.
Todos
estábamos muy preocupados por él, llevaba todo el día triste. Nosotros cuatro
estuvimos hablando un rato más, y al final decidimos salir de fiesta para
animar a David. Ninguno sabía que le pasaba, pero no podía estar así, y menos
habiendo firma al día siguiente.
Álvaro:
¿Subimos a la habitación a ver cómo está?
Dani:
Sí, será lo mejor.
Subimos
a la habitación y lo vimos durmiendo con la almohada húmeda. Sabíamos que no
nos contaría lo que le ocurría, pero íbamos a intentar animarlo. Lo despertamos
y nos pusimos a cantar un poco, para ver si recuperaba la sonrisa. Cada dos por
tres se equivocaba con la letra, con el tiempo o con el tono. Aquello no llevaba a ninguna parte, así que
decidimos ir a la piscina. Por desgracia, una chica nos reconoció.
X: Hola
chicos, ¿me puedo hacer una foto con vosotros?
Blas:
Claro – Si decíamos que no, se podía armar una buena.
Carlos:
Voy a alejar a David, que no le vean así.
Álvaro:
Sí, será lo mejor. No queremos rumores.
Dani:
Yo mientras entretengo a la chica.
*Narra
David*
Los
dejamos allí, hablando y haciéndose fotos con aquella fan. Yo no estaba con
ganas de tener que sonreír, Carlos lo vio, y me alejó de allí. Sabía que tarde
o temprano, me iba a preguntar, pero yo no se lo contaría. Cuando llegamos a la
habitación, empezó su interrogatorio.
Carlos:
¿Qué te pasa tío? Y no me digas que nada.
David:
Sabes que no te lo voy a contar, pero no te preocupes por mí.
Carlos:
Es imposible que no me preocupe por ti.
David:
Gracias hermano – Y nos fundimos en un abrazo que de verdad necesitaba.
Carlos:
Esta tarde saldremos de marcha, haber si te mejoras.
David:
Vale me sentará bien.
Y
juntos fuimos a la habitación, dónde me dormí un rato más. Sabía que al día
siguiente había de estar bien, pero no podía. Me dolía demasiado lo que me
había pasado, y era incapaz de asumirlo. Al fin y al cabo, me lo podía haber
esperado, debería haber sabido que mi trabajo tenía consecuencias. Decidí
llamar a Dani, para que me ayudara a ensayar un poco las canciones.
Dani:
¿Por cuál quieres que empecemos?
David:
Por las que cantaremos mañana, antes no he dado ni una.
Dani:
Vale. Pero antes, ¿quieres contarme lo que te pasa?
David:
No, no importa. Vamos a ensayar.
Estuvimos
un buen rato ensañando, y al final se nos hizo la hora de cenar. Cuando
terminamos nos fuimos de fiesta a una discoteca que había cerca del hotel. No
bebimos mucho alcohol, porque al día siguiente habíamos de estar bien, pero nos
lo pasamos genial. Bailamos, cantamos, contamos chistes… Me lo estaba pasando
súper bien, y empezaba a olvidarme de todos los problemas. A lo tonto a lo
tonto, ya eran las seis de la mañana. Decidimos irnos yendo ya, porque habíamos
de dormir. Cómo no estábamos muy bebidos, decidimos ir a pie para dar una
vuelta y despejarnos.
Blas:
Mañana hasta las tres no me despertéis.
Álvaro:
No seremos nosotros, será el despertador.
Dani:
Como me despierte tu despertador te juro que te mato.
Carlos:
Ya verás cómo te quitaremos esa sonrisa de la cara.
David:
Ahora vuelvo chicos.
Dani:
¿Adónde vas?
No le
contesté, simplemente me limité a correr para comprobar si lo que veía era
verdad. Y lo era, verdad de la buena. No pude soportarlo y salí corriendo y
llorando. No podía soportarlo y todo aquello me superaba. Mientras corría, vi a
unas chicas sentadas haciendo cola para nuestra firma. Seguí corriendo y ellos me alcanzaron.
Intentaron tranquilizarme, pero yo no podía parar de llorar. No sabían nada de
lo que me había pasado, y les dije que cuando me calmara se lo contaría. De
repente vinieron tres chicas de las que había en la cola. Se iban acercando
lentamente hacia nosotros, y vi que las tres se entristecían bastante. Decidí
que si preguntaban, les contaría a los siete lo que me ocurría.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hasta aquí mi segundo capítulo. Gracias a tod@s los que leéis mi novela. Me emociona mucho tener más de 100 visitas. Gracias!!!! Espero que os guste el capítulo y lo disfrutéis tanto como yo. Si alguien quiere que le avise cuando suba capítulo, que me de su twitter. El mío es @MiMundoEsAuryn.
Kisses
.jpg)
Que intriga!! Sube pronto capitulo.Besoss!
ResponderEliminarGracias por comentar!!! Ya lo estoy escribiendo. Mañana lo subo.
EliminarKisses